Aluminosis y corrosión: Cómo identificar los síntomas en edificios y por qué MECANOVIGA es la solución

Aluminosis y corrosión: Cómo identificar los síntomas en edificios construidos entre 1950 y 1975 y por qué el sistema MECANOVIGA es la solución definitiva. La evolución de la construcción en España ha estado marcada por diversas etapas de desarrollo y avances tecnológicos. Sin embargo, como ocurre con cualquier sector en constante cambio, algunas soluciones que fueron eficaces en su momento han dejado paso a nuevas metodologías y materiales más eficientes y seguros. En el caso de los edificios construidos entre 1950 y 1975, un problema recurrente que afecta a muchos de ellos es la aluminosis y la corrosión de los materiales estructurales, fenómenos que pueden comprometer seriamente la estabilidad y seguridad de la edificación.

Como constructora con amplia experiencia en la rehabilitación y restauración de edificios, somos conscientes de los riesgos asociados con estos problemas.

¿Qué es la aluminosis y cómo afecta a los edificios?

La aluminosis es un fenómeno que afecta principalmente a los materiales de construcción, especialmente a aquellos que contienen cemento con aluminatos, como los bloques de hormigón. El principal factor que desencadena la aluminosis es la reacción química entre el agua y el aluminato de calcio presente en el cemento. Este proceso genera expansiones internas que alteran la estructura de los materiales, lo que puede llevar a fisuras, desplazamientos de los elementos y un debilitamiento general de la edificación.

Este problema no es inmediatamente visible, ya que suele comenzar con una pequeña expansión en los materiales, que se va haciendo más evidente con el tiempo. Las consecuencias más graves pueden ser la pérdida de capacidad estructural y la desestabilización de los elementos de la construcción, lo que pone en riesgo la seguridad de los ocupantes y la integridad de la edificación.

La corrosión: Un enemigo silencioso de las estructuras

La corrosión, por su parte, es otro de los problemas que afectan a muchos edificios construidos en la segunda mitad del siglo XX. Este fenómeno ocurre cuando el hierro o el acero utilizado en las estructuras metálicas entra en contacto con la humedad y el oxígeno, provocando una reacción química que da lugar a la formación de óxido.

A lo largo de los años, la corrosión debilita las estructuras metálicas, lo que puede llevar a un fallo estructural si no se toman las medidas adecuadas para su prevención y reparación. En los edificios de entre 1950 y 1975, la presencia de estructuras metálicas en columnas, vigas y otros elementos estructurales es común. Por tanto, identificar la corrosión a tiempo es crucial para evitar daños irreparables.

¿Cómo identificar los síntomas de aluminosis y corrosión en edificios antiguos?

El diagnóstico temprano de la aluminosis y la corrosión es fundamental para evitar problemas graves en el futuro. Existen una serie de síntomas y señales que los propietarios, administradores de fincas y técnicos de la construcción deben saber identificar. A continuación, explicamos las más comunes.

Síntomas de aluminosis

Fisuras en paredes y techos: La expansión interna de los materiales debido a la reacción del aluminato de calcio provoca la aparición de fisuras en las paredes y techos. Estas fisuras suelen ser horizontales o diagonales y pueden afectar tanto a la estructura como a los revestimientos de la edificación.

Desplazamiento de los elementos estructurales: En casos más graves, la expansión de los materiales provoca el desplazamiento de los elementos estructurales, como vigas y columnas. Esto puede generar problemas de alineación en puertas y ventanas, además de comprometer la estabilidad general de la edificación.

Deformaciones visibles: Las superficies de los muros pueden presentar abultamientos o deformaciones visibles debido a la presión interna generada por la aluminosis. Estas deformaciones suelen ser más notorias en las zonas más cercanas a las fachadas o las áreas de contacto con el exterior.

Desprendimiento de material: En los casos más avanzados de aluminosis, es posible que se produzca un desprendimiento de material de los revestimientos o incluso del propio hormigón. Esto suele ser una señal clara de que la estructura se encuentra comprometida.

Síntomas de corrosión

Oxidación visible en elementos metálicos: En las estructuras metálicas, la corrosión se manifiesta como manchas de óxido o color rojizo en las superficies expuestas. Esto puede ocurrir especialmente en vigas, columnas, cables de refuerzo y otros componentes metálicos.

Pérdida de sección transversal en el acero: A medida que la corrosión avanza, la sección transversal de las barras de acero y otros elementos metálicos se va reduciendo. Esto debilita la capacidad de carga de la estructura y puede generar problemas graves de seguridad.

Aparición de burbujas o hinchazón en el hormigón: Cuando la corrosión afecta a las armaduras metálicas dentro del hormigón, el proceso de oxidación provoca una expansión del metal, lo que genera burbujas o hinchazón en la superficie del concreto. Este fenómeno es especialmente peligroso, ya que debilita las uniones entre el acero y el concreto.

Desprendimiento de revestimientos y grietas: La corrosión también puede generar grietas en los revestimientos de hormigón y mortero, provocando la caída de trozos de material. Esto, combinado con la debilitación de la estructura, puede comprometer gravemente la seguridad de la edificación.

¿Por qué es crucial abordar la aluminosis y la corrosión?

Ignorar los problemas de aluminosis y corrosión puede ser extremadamente costoso y peligroso. Si no se toman las medidas necesarias para reparar y prevenir estos problemas, las estructuras de los edificios pueden seguir debilitándose hasta llegar a un punto en el que la seguridad de los ocupantes se vea seriamente amenazada.

Además, la detección temprana y la reparación adecuada son claves para evitar intervenciones más costosas y complejas en el futuro. Un diagnóstico adecuado puede marcar la diferencia entre una rehabilitación parcial que solucione el problema y una intervención de mayor envergadura que requiera una reconstrucción casi total.

El sistema MECANOVIGA: La solución definitiva para la aluminosis y la corrosión

En INACON, somos distribuidores oficiales del sistema MECANOVIGA, una solución innovadora que aborda de manera eficaz los problemas de aluminosis y corrosión en las estructuras de los edificios. Este sistema se basa en una serie de técnicas avanzadas y materiales de última generación que permiten restaurar la integridad estructural de los edificios sin necesidad de realizar obras invasivas y costosas.

¿Qué es MECANOVIGA?

MECANOVIGA es un sistema integral de rehabilitación estructural que combina la restauración de las estructuras metálicas corroídas y el refuerzo de las superficies afectadas por la aluminosis. Se basa en el uso de materiales de alta resistencia, como aceros de última generación y resinas epoxi especiales, para restaurar las capacidades de carga de los elementos estructurales sin necesidad de sustituirlos por completo.

Cómo funciona MECANOVIGA

El sistema MECANOVIGA se aplica mediante una serie de pasos técnicos que garantizan la restauración de la seguridad estructural. Primero, se realiza un diagnóstico exhaustivo del estado de la estructura mediante técnicas avanzadas de inspección y control. Una vez identificados los puntos críticos, se procede con el tratamiento de las áreas afectadas, eliminando los materiales deteriorados y aplicando los refuerzos necesarios.

En el caso de las estructuras metálicas corroídas, se utiliza un proceso de limpieza y desoxidación de las superficies para garantizar una adherencia óptima de los materiales de refuerzo. Posteriormente, se aplican recubrimientos especiales que protegen el metal de futuros procesos de corrosión.

En las zonas afectadas por aluminosis, el sistema MECANOVIGA permite consolidar el material afectado mediante la aplicación de productos específicos que detienen la expansión interna y restauran la capacidad estructural del hormigón. Gracias a estos tratamientos, el edificio recupera su resistencia original, mejorando su seguridad y prolongando su vida útil.

Ventajas del sistema MECANOVIGA

Reducción de costes: Al no ser necesario sustituir por completo los elementos estructurales afectados, el sistema MECANOVIGA reduce considerablemente los costes de rehabilitación en comparación con métodos tradicionales.

Rapidez de ejecución: El sistema MECANOVIGA permite realizar las intervenciones de forma más rápida y eficiente, lo que minimiza las molestias para los ocupantes y reduce los tiempos de inactividad de los edificios.

Solución duradera: Gracias a la alta calidad de los materiales utilizados, el sistema garantiza una rehabilitación a largo plazo, protegiendo las estructuras de futuros daños por aluminosis y corrosión.

Respeto al medio ambiente: Al evitar la demolición de materiales y elementos estructurales, el sistema MECANOVIGA contribuye a la sostenibilidad y la reducción de residuos en los proyectos de rehabilitación.

Los edificios construidos entre 1950 y 1975 pueden ser especialmente vulnerables a los efectos de la aluminosis y la corrosión, problemas que pueden comprometer gravemente la seguridad y estabilidad de las construcciones.

INACON es la empresa que se encarga de distribuir oficialmente el SISTEMA MECANOVIGA. Póngase en contacto directamente con nosotros para solicitar cualquier intervención. Puede contactar con nosotros por teléfono: 91 230 03 44, por email:  info@inaconingenieria.es o mediante nuestro formulario de contacto.

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